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  • Tommy

Por Qué NO creo en las fotos de "Antes y Después"

Actualizado: 6 ene

Abres Instagram, vas a la cuenta de tu influencer de fitness.

Ves las fotos de sus clientes y puedes ver con tus propios ojos las brutales transformaciones físicas.

Tu cerebro comienza a trabajar en la emoción y los impulsos te declaran preparada para lo irremediable:

 

 “¡Yo quiero!”

 

Fotos de “Antes y Después” (A&D), ¿en serio…?

 

Llevo 13 años entrenando a gente de población normal, personas cotidianas que no son deportistas profesionales.

 

Entreno a esas personas para que se sientan tal y cómo ellos y ellas quieren sentirse.

Este atajo de la terminología conlleva mucho más, pero básicamente es eso lo que la gente persigue.

 

Unas lo llaman perder grasa, otras recuperar energías, sentirse tonificadas o volver a sonreír. Pero debajo de esos objetivos, y no demasiado profundo, está el denominador común más explícito del fitness a cualquier edad:

 

“Sentirse tal y cómo alguien desea sentirse”

 

¡Coño! ¿Acaso no es ese nuestro objetivo como entrenadores?

 

En el proceso de cualquier objetivo de fitness, sea el que sea, la gente desea sentirse de p… madre, todos quieren (de alguna manera) acercarse a esa especie de locura feliz y despreocupada que te da estar en forma”.

 


Dentro de ese espectro Fitness, las fotos del “Antes y Después” (A&D) parecen ser un clásico, entendidas como una forma de validación del cambio físico, de la transformación de la silueta corporal.

 

No las critico.

 

Pero, a mí no me dicen nada.

 

No me gustan, nunca me gustaron.

 

Respeto. Respeto a los/as profesionales y las personas que las publican…

 

Pero, en mi forma de ver todo este proceso de cambio personal, no es algo que me parece acertado, ni concluyente.

Mucho menos que dichas fotos sean concebidas en el ambiente más honesto posible.

 

 

“Ok Tommy, corta el rollo y dime de una maldita vez por qué no te gustan”.

 

¡Allá voy!

 

 

1.  No todo el mundo entrena por un Cuerpazo.

 

Noticia de última hora:

En la mañana de ayer, un hombre de mediana edad realizó toda su sesión de entrenamiento sin mirarse ni una sola vez al espejo del gimnasio.

“El tipo no era de fiar, simplemente se ciñó a hacer su rutina y se fue”, comentó uno de los testigos.

Preguntado, el autor de los hechos declaró que lo único por lo que entrenaba era para ser fuerte y tener salud.

Las autoridades ya han abierto diligencias para investigar la salud mental del implicado.

 

¡Hey! No todo el mundo entrena por el Cuerpazo.

No todos y todas visitan el gym varias veces a la semana por el hecho de contornear su silueta.

No todas las personas persiguen la silueta como objetivo primario.

No sé si te cuesta entender esto, pero hay muchísima gente que entrena por muchos más motivos que simplemente el del cambio corporal.

 

Sentirse enérgica, alejar enfermedades, incrementar autoconfianza, mejorar la movilidad articular, recuperar una lesión, ser (más) fuerte, jugar con su nieto, mejorar la salud mental…son también razones por las que las personas deciden ponerse a entrenar.

 

Una foto de Antes y Después (A&D) no le interesa a ninguna de estas personas, da igual,

¡en serio!

Tampoco a su entrenador o entrenadora.

 

¿Qué tiene que ver el bajísimo porcentaje de grasa de Julia con su desesperación por quitarse ese dolor crónico de espalda y poder volver a dormir a su bebé en brazos?...

 

¿Qué importan los gigantes glúteos de Andrea cuando busca ansiosamente escapar del largo proceso de divorcio y de la maldita depresión?...

 

Tampoco importa la foto de María. María simplemente quiere poder volver a cargar peso y sonreír.

 

¿Y Qué carajo tiene que ver el marcado abdomen de Yolanda con su objetivo de amortiguar la toxicidad cardíaca de la quimioterapia?

 

No hay ninguna foto de A&D que mostrar aquí. La figura anatómica importa un carajo en estos casos.

Quizás sólo la foto de A&D de sus sonrisas, de sus miradas.

 

No todo el mundo entrenar para mirarse al espejo y ver un cambio corporal.

Un cambio que, entre otras cosas, inunde egos de Instagram o persiga cazar la emoción monetaria instantánea.

 

No todo el mundo entrena para salir en bragas y sujetador, con la cara tapada, y formar parte de hileras infinitas en la web de su entrenador/a.

 

Julia, Andrea, María y Yolanda no entrenan para eso.

 

 

 

2.  Las fotos A&D pueden ser (y muchísimas lo son)

IRREALES.

 

No tienes ni idea de lo sencillo que resulta “manipular” la figura estética en 30 segundos.

 

En la foto del “Antes:

 

-       Baja el pantalón por debajo de la cadera…

-       Infla el estómago afuera…

-       Deja caer tus hombros hacia abajo y adelante…

-       Dobla tu columna/torso…

-       Colócate en una zona oscura…

-       “Descuelga” prácticamente todo tu cuerpo…

-       Bonus: parece enfadada (piensa en aquella ocasión en la que te anularon el vuelo y no te devolvieron ni un euro).

 

En la foto del “Después”, ya lo adivinas…revierte la ecuación:

 

-       Sube el pantalón a la altura de la cresta ilíaca…

-       Flexiona/Aspira tu estómago…

-       Eleva tus hombros arriba y atrás…

-       Ponte erguida…

-       Colócate bajo una luz que te enfoque desde arriba…

-       “Activa” y compacta todo tu cuerpo…

-       Bonus: Parece feliz (revive ese momento en el que tu hija te dice que eres la mejor).

 


¡Voilá! Ya tienes tu foto de “A&D”.

Si en la primera estás en braga normal y la segunda es tanga, la foto toma otro cariz aún más “temporal”, creando una línea más “anatómica”, sencillamente dejando mostrar los músculos Glúteos.

 

El engaño planificado sólo tiene como fin un marcado acento económico, u otra forma más (y van mil) de insuflar el pobre y alicaído ego.

 

 

 

3.  Las fotos A&D pueden ser (y muchísimas lo son)

INJUSTAS.

 

Paula ha estado entrenando fuerza durante 6 meses, 3 veces a la semana y ha conseguido mantenerse en un ligero déficit calórico.

 

¿El resultado?: Paula, con la estrategia de su entrenador, ha aumentado su masa muscular y descendido su nivel de grasa corporal.

 

Paula ha conseguido lo que el dominio popular podría catalogar como “el cuerpazo”, su foto de A&D parece lista para publicar.

 

Un “éxito”.

 

Jennifer ha permanecido entrenando fuerza los últimos 10 meses, 3-4 veces a la semana, se ha mantenido en un ambiente hipocalórico y camina 2 veces a la semana.

Su entrenador es el mismo de Paula.

 

Pero, el resultado de corporal de Jennifer no parece ser el mismo.

El nivel muscular ha aumentado, pero su nivel de grasa corporal parece tener momentos difíciles para ver rebajada sus cantidades.

 

¿Qué pasa aquí?... 

 

T3 y T4

 

El ambiente hormonal de Jennifer es una auténtica montaña rusa.

Sus hormonas T3 (Triyodotironina) y T4 (Tiroxina) han decidido ponerse en huelga y llamarlo hipotiroidismo.

Muy posiblemente su galopante menopausia tenga mucho que ver.

El resultado es que su cuerpo (inteligente el tipo) comienza a activar su estado de protección ante una amenaza al metabolismo.

 

¿Adivina cuál es una de las consecuencias?

Exacto, proteger la pérdida de grasa corporal.

 


No es justo.

Jennifer hace todo lo necesario para crear un ambiente de pérdida de grasa. Incluso más que Paula, nuestro primer ejemplo.

 

La posible foto de A&D de Jennifer no hace justicia a la calidad de su proceso.

La foto publicada de Paula no es justa para Jennifer, con la que comparte entrenador.

El entrenador que publica la foto de una y no de la otra, buscando la conveniencia precisa, no está siendo justo.


Simplemente la foto de Jennifer no vende un cuerpo, una transformación física.

 

La foto de A&D de Jennifer nunca se va a producir, posiblemente porque a su entrenador solamente le interesa la de Paula, que sí tiene efectos “visibles”.

 

Todo esto, absolutamente todo, es Injusto.

 

 

 

4.  Las fotos A&D pueden ser (y muchísimas lo son)

MENTIRA.

 

Vivimos tiempos extraños. Vivimos en el futuro.

Hoy en día el éxito se puede comprar. Cientos de euros y te haces con fotos de A&D que son sencillamente…

 

¡MENTIRA!

 

¿no lo sabias?, son una auténtica falsificación.

Pura ficción.

No existen.

 


Y es que existe un pequeño problema a la hora de obtener una transformación física de por vida:

¡Lleva tiempo! Bastante, en algunos casos.

 

Y esos profesionales de 22 años que asaltan el algoritmo de Instagram, digamos que muchos años de experiencia entrenando a alguien para cambiar su silueta no han tenido.

 

Pues, por un precio asequible, compran imágenes ficticias, manipuladas por Photoshop, y/o se dejan guiar por el peculiar mundo de la inteligencia artificial.

 

Esto es así.

 

Y ahora, quizás, ya empezarás a mosquearte con ese entrenador imberbe que posee en su web “más de 200 cambios corporales en 3 meses”, alineados en filas repletas de ropas interiores varias.

 

 

¿Y Después del “Después?... ¿Qué pasa?

 

Tampoco, nunca, va a salir la foto del “Después del Después”.

 

Esa en la que, tras obtener una silueta impresionante, la adherencia se difuminó hasta devolver el cuerpo anterior.

O esa otra en la que la depresión hizo que Paula volviera a recuperar los 12 kilos perdidos.

 

Estas fotos no interesan.

 

  • Por supuesto que hay magníficos profesionales que, de la forma más adecuada y limpia posible, consiguen grandes resultados de transformaciones físicas.

Te aseguro que cuando los veas vas a saber quiénes son, y los vas a diferenciar de la mentira en un segundo.

 

Pero, esto no quita que, a mí, de forma particular, no me sigan gustando las fotos de A&D.

En ningún caso las veo como una promoción personal, tampoco como una manera de inflar mi ego.

 

A mí, esas fotos me siguen pareciendo irreales, injustas y mentira en muchísimos de los casos.

 

La única foto de A&D que me emociona es la tuya.

 

Esa en la que estabas en el gym cuando tenías 17 años…

y esa otra en la que sigues ahí, con 50.


Yeah baby.


Tommy Alvarez

CoachTT

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